Microrrelatos

Un misterio sin resolver

Miguel Segura Martín1 min de lectura

.

Se trasladó a la aldea que intuyó podría ser el epicentro de las fábulas y leyendas que desde antiguo transitaban de boca en boca por la comarca. Como reportera, necesitaba conocer a toda costa la ubicación donde se producían estos hechos; ese dato era fundamental para ella. Todo cuanto consiguió acopiar fue que, «en el centro del claro de un bosque, en torno al cachopo que perdura frente a todo tipo de inclemencias, y desde una época que ya nadie recuerda, un grupo selecto de mujeres, con edades distintas, celebran cada solsticio el ritual consagrado a la fertilidad en los saltos estacionales de la Tierra. Es un ceremonial parametrizado con pormenores en los gestos, en las danzas y en las palabras indescifrables que la adalid del escogido grupo declama en el instante justo en que se produce el fenómeno solar».

Nadie conoce el lugar. Nadie sabe quienes son. Nadie.