Microrrelatos

Sombras en el armario

Miguel Segura Martín1 min de lectura

Hacía poco rato que había conseguido dormirme, o eso creía. Me despertó la tormenta. Truenos y potentes estallidos que transformaron la noche en un poderoso festival lumínico. Con el siguiente relámpago se fue la luz. Otro iluminó la habitación un instante. Lo que vi en la pared me paralizó. Perseveré en que lo que había visto no era lo que parecía ser. Las sombras son apariencias y nos producen instantes de involuntario pánico, me dije. Con el siguiente fogonazo reconocí mi abrigo colgado de la percha, junto al armario. Me tranquilicé.

No duró mucho. Una sucesión rápida de relámpagos, creando un efecto estroboscópico en la habitación, me hizo ver cómo el abrigo se introducía a cámara lenta en el armario, cerrando la puerta tras de sí. Eso me sumergió en el más puro terror. Sudaba copiosamente pese al frío de la habitación. Recuerdos infantiles revolotearon en mi cabeza amplificando la sensación de pánico, como mirar bajo la cama. Terrores infantiles que creíamos desaparecidos, pero que las sombras los evocan inesperadamente.

Volvió la luz. Encendí rápidamente la lamparita y miré al frente. Mi abrigo colgaba perfectamente inmóvil y pacífico de la percha.