Microrrelatos

Presunto Homicida

Emilia García Castillo1 min de lectura

En la acera se agolpaban los curiosos. Tenían la mirada baja; como si, conociendo a la víctima, se reprocharan no haber evitado aquel desastre. El personal de la ambulancia cubría el cuerpo de la mujer que, por su posición, debió caer desde una terraza contigua a la mía. Yo lo presenciaba todo como a través de un velo turbio. Me quité las lágrimas de un manotazo. Entonces sentí el olor de mi propia sangre. Me giré. Allí estaba él, todavía empuñando el arma. Su mirada sólo reflejaba puro terror antes de que, con un grito animal, se arrojara al vacío.