Microrrelatos

El escocés

Miguel Segura Martín1 min de lectura

Su nombre era Ian. En el pueblo le llamaban El Escocés. Siempre sonreía. Su vivienda la había transformado en academia donde impartía clases de inglés con el método Oxford. Entre los más jóvenes, el número de aprobados era altísimo.

Los vecinos le profesaban respeto y admiración. En los cafés o tabernas que frecuentaba, siempre había alguien dispuesto a convidarle. Y estaban los curiosos que querían saber más a cerca de su país de origen y sus costumbres, aunque ya lo hubiera contado en numerosas ocasiones. Disfrutaban con lo de las destilerías clandestinas de whisky que algunos de sus paisanos tenían en los bosques de los alrededores. Un licor generoso que bebían a morro apenas salido del alambique y aún caliente. Siempre concluía diciendo que “el vino de esta tierra es mucho mejor”. A pesar de los años transcurridos, a Ian le costaba empinar el porrón... sin derramarlo

In memoriam.