El cañaveral (Soneto)
Meciendo la brisa el cañaveral
en la luna blanca de otro solsticio.
Reflejos de plata bajo su auspicio
la orilla del ardor primaveral.
La fiesta, aldea, aristas de metal,
la mirada etílica, frío el gesto,
entrecejos de rencor indigesto,
manos embargadas de lo letal.
Festejo de vírgenes y demonios
bajo la cruz sagrada de arenisca
donde los viejos objetan del hambre,
del calor, de los nuevos matrimonios
que apagarán la luna con su sangre
y la oscura herencia de la Francisca.