Cosas Perdidas Causas Encontradas

Miguel Segura Martín

Aquellos que se aman,
Se despiden antes de salir;
Se despiden al otro lado del umbral
Mientras se alejan, se despiden otra vez,
giran la cabeza, agitando la mano,
y cuando se introducen en el coche
bajan la ventanilla
y de nuevo sacuden las manos
en señal de despedida,
como si les costara irse.
Y están los otros.
Que sólo se despiden antes de salir,
que se dirigen hacia el coche
sin mirarse, sin señales,
sin lenguaje de signos.
Pero sus cuerpos dicen a gritos:
cuando estemos dentro del coche,
os criticaremos,
os juzgaremos,
os putearemos.
Y por el tubo de escape
sale una nube
que no es monóxido de carbono,
sino el ectoplasma de su hipocresía.
Así lo vi.