Cinco Caballos Negros

Miguel Segura Martín

Ya mira cómo relinchan
sus cinco caballos negros,
con hambre de siete vidas,
con prisas de siete vientos.
Por el camino se vienen
con ciclones cenicientos,
con resonancias veladas,
y bosquejos de otro tiempo.
Con el hueso incinerado
por el astro del olvido,
disminuidas son sus voces
por el yunque y el martillo.
Demandan clarividencia
para el tiempo y las edades,
por esas anchas veredas
que el hado guarda delante.
Ya mira cómo cabalgan
sus cinco alazanes negros
al mástil de su guitarra
por las colinas del sueño.