Bosque en penumbra

Miguel Segura Martín

Hubo un bosque en penumbra,
con un cervatillo muerto.
Un nido con huevos azules
protegido por mis rubios compañeros.
Trepé, negligente, los toqué...
Trepé, insuficiente, y caí...
Pero el lecho era blando.
Era lecho de bosque oscuro.
Bosque de misterios.
Bosque de niños,
sólo consentido
tras la recogida de grosellas
y frambuesas.
Un día, movido por el valor
y la desobediencia,
encontré la frontera de ese bosque,
de ese inmenso bosque en penumbra.
Y el universo
se me hizo más pequeño.