[{"data":1,"prerenderedAt":14},["ShallowReactive",2],{"obra-voyerismo-microrrelato":3},{"id":4,"tipo":5,"slug":6,"title":7,"authorId":8,"authorName":9,"excerpt":10,"readingTimeMinutes":11,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":12,"contenido":13},"8c3cf3d0-59df-43c9-9bf2-0f2ce69fd374","microrrelato","voyerismo","Voyerismo","miguel-segura","Miguel Segura Martín","Contempló el crimen a través de los visillos. Recomido por la angustia, se sintió como si estuviera esquivando disparos perdidos de un maligno francotirador invisible. Decidió que no llamaría a nadie, que su silencio sería sepulcral; reflexionó sobre las posibles consecuencias. Era conocido en la Cala por su profesión y su perfil de hombre discreto y cauto. Nada de escándalos. Al poco, sintió la necesidad imperiosa de tomarse una copa, algo fuerte que calmara su agitación. Bajó al bar próximo a",1,"Microrrelatos","Contempló el crimen a través de los visillos. Recomido por la angustia, se sintió como si estuviera esquivando disparos perdidos de un maligno francotirador invisible. Decidió que no llamaría a nadie, que su silencio sería sepulcral; reflexionó sobre las posibles consecuencias. Era conocido en la Cala por su profesión y su perfil de hombre discreto y cauto. Nada de escándalos.\n\nAl poco, sintió la necesidad imperiosa de tomarse una copa, algo fuerte que calmara su agitación. Bajó al bar próximo a la vivienda. Ocupó una de las mesas de la terraza y encendió un cigarrillo. Mientras pedía su bebida, un desconocido se sentó a la mesa de al lado. Amablemente, le pidió fuego. Al mirarle, se desconcertó, “Lo siento, pero no fumo*”.* El desconocido fijó la vista en el cigarrillo que humeaba, pensativo, elucubrando intensamente. Sacó el cuchillo de su cazadora y se lo hundió en el costado. Era martes.",1786961975928]