[{"data":1,"prerenderedAt":14},["ShallowReactive",2],{"obra-el-galeote-microrrelato":3},{"id":4,"tipo":5,"slug":6,"title":7,"authorId":8,"authorName":9,"excerpt":10,"readingTimeMinutes":11,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":12,"contenido":13},"7e3c90f7-ffa5-45ab-b52e-2f7821db6d18","microrrelato","el-galeote","El Galeote","emilia-garcia","Emilia García Castillo","Jadeante, tumbose a la sombra del saliente rocoso. La larga travesía no había hecho más que agudizar su aspecto vulpino; su mirada infeliz y artera no encontraba lugar ni acomodo donde posarse. Su garganta era un pastizal arrasado y seco. Diera mi vida por un poco de agua dulce — pensó — y una sonrisa amarga devolviole el instante en el que fuera arrojado de la galera; cuando la caída de sol tornose raro atardecer, como gran hematoma color berenjena y la boca negra, abierta del mar, acabase",1,"Microrrelatos","Jadeante, tumbose a la sombra del saliente rocoso. La larga travesía no había hecho más que agudizar su aspecto vulpino; su mirada infeliz y artera no encontraba lugar ni acomodo donde posarse. Su garganta era un pastizal arrasado y seco.\n\nDiera mi vida por un poco de agua dulce — pensó — y una sonrisa amarga devolviole el instante en el que fuera arrojado de la galera; cuando la caída de sol tornose raro atardecer, como gran hematoma color berenjena y la boca negra, abierta del mar, acabase engullendo todo a su paso. Una de las barricas sirviole a un tiempo de balsa y bebida durante días, hasta que, sin saber cómo, acabó tirado en las arenas de aquella playa, a los pies del acantilado.\n\nUna algarabía de niños, de excursión por El Cantal, lo encontraron desmayado. La policía estaba perpleja. El personaje llevaba en el tobillo derecho una especie de grillete.",1786961966964]