[{"data":1,"prerenderedAt":14},["ShallowReactive",2],{"obra-el-despertar-microrrelato":3},{"id":4,"tipo":5,"slug":6,"title":7,"authorId":8,"authorName":9,"excerpt":10,"readingTimeMinutes":11,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":12,"contenido":13},"6666ae26-c03c-4d00-8383-e0c109e9e047","microrrelato","el-despertar","El despertar","miguel-segura","Miguel Segura Martín","Contemplo un lugar de ensueño. Un arroyo de agua limpia y clara transcurre apacible entre dos riberas de rocas, que los haces de luz que se filtran entre la floresta tiñen de oro anaranjado. Por su lecho se deslizan barbos colirrojos y truchas asustadizas. Gruesos troncos de alisos, fresnos y avellanos crean con sus copas una atmósfera de sombras y luces, donde se intuyen diminutas hadas confundiéndose con el polen flotante de las flores. Suenan próximos los límpidos gorjeos de los mirlos junto",1,"Microrrelatos","Contemplo un lugar de ensueño. Un arroyo de agua limpia y clara transcurre apacible entre dos riberas de rocas, que los haces de luz que se filtran entre la floresta tiñen de oro anaranjado. Por su lecho se deslizan barbos colirrojos y truchas asustadizas. Gruesos troncos de alisos, fresnos y avellanos crean con sus copas una atmósfera de sombras y luces, donde se intuyen diminutas hadas confundiéndose con el polen flotante de las flores. Suenan próximos los límpidos gorjeos de los mirlos junto a una conocida melodía de arpas y flautas. Abro los ojos. ¡Vaya, las siete! ¡Hora de levantarse!",1786961970798]