[{"data":1,"prerenderedAt":14},["ShallowReactive",2],{"obra-el-aliento-del-sol-microrrelato":3},{"id":4,"tipo":5,"slug":6,"title":7,"authorId":8,"authorName":9,"excerpt":10,"readingTimeMinutes":11,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":12,"contenido":13},"f827008b-e3ed-40ad-8063-78c4631f3cdf","microrrelato","el-aliento-del-sol","El aliento del sol","miguel-segura","Miguel Segura Martín","Nadie, en todo el hemisferio, se había percatado en el momento del suceso, que los velocísimos sistemas de comunicación planetaria se acababan de apagar. Ya fuera porque era de noche y la mayoría dormía, y que los despiertos creyeran que se trataba de una interrupción puntal, como había ocurrido otras veces, nadie en todo el hemisferio ahora en sombra, tenía conocimiento de que en el hemisferio donde lucía la luz del día, estaba teniendo lugar una catástrofe de proporciones jamás imaginadas:",2,"Microrrelatos","Nadie, en todo el hemisferio, se había percatado en el momento del suceso, que los velocísimos sistemas de comunicación planetaria se acababan de apagar. Ya fuera porque era de noche y la mayoría dormía, y que los despiertos creyeran que se trataba de una interrupción puntal, como había ocurrido otras veces, nadie en todo el hemisferio ahora en sombra, tenía conocimiento de que en el hemisferio donde lucía la luz del día, estaba teniendo lugar una catástrofe de proporciones jamás imaginadas: bosques inmensos ardiendo; mareas inconcebibles anegando ciudades; temperaturas altísimas jamás conocidas que prendían por doquier con la más mínima chispa... Las llamadas de auxilio no podía atenderlas nadie. No había cueva, escondrijo o refugio donde ponerse a salvo. ¿Era el fin del mundo?\n\nLos del hemisferio en sombra dormían confiados en el nuevo amanecer, ignorando que al día siguiente tendrían que entregarse en cuerpo y alma a auxiliar a los del hemisferio devastado —si es que el sol hubiese dejado de emitir su feroz aliento— y hacer uso de todo cuanto habían aprendido de humanismo hasta el presente.\n\nLas crónicas posteriores (si hubiese quedado alguien que las escribiera), detallarán el colosal drama acaecido y la heroica humanidad que lo dejó todo en modo de pausa para acudir al rescate. Me pregunto si mencionarán a aquellos que estarían frotándose las manos ante la perspectiva de los gigantescos negocios que estarían vislumbrando en el horizonte desde sus infames atalayas.\n\nLa frontera de luz que avanzaba lentamente hacia el occidente planetario, hacia el hemisferio en la sombra, continuaba con su voracidad destructora, ahora ralentizada, como si el sol quisiera dejar intacto un gajo de nuestra esfera como demostración de su poder. Y como si gritara hacia todos los puntos cardinales: ¡Si no cuidáis cuanto se os ha dado os lo arrebataré absolutamente todo!\n\nEsto, que pudiera parecer un cuento acabado en moraleja, es una realidad que será, aunque lejana en el tiempo. Si bien podría acaecer cualquier noche, mientras dormimos plácidamente esperando el nuevo amanecer, creyendo en un futuro con apariencia de eternidad.",1786961970384]