[{"data":1,"prerenderedAt":14},["ShallowReactive",2],{"obra-el-accidente-microrrelato":3},{"id":4,"tipo":5,"slug":6,"title":7,"authorId":8,"authorName":9,"excerpt":10,"readingTimeMinutes":11,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":12,"contenido":13},"467edb15-01a9-4ed4-b30a-6161a29320b7","microrrelato","el-accidente","El Accidente","emilia-garcia","Emilia García Castillo","El esparadrapo le cruzaba la mejilla izquierda y se pegaba a sus cabellos. Tenía un vago recuerdo: alguien cuyo rostro no lograba reconocer lo sacaba casi a rastras de lo que le parecieran oquedades, tumbas, jameos. Tenía el traje cubierto de tierra negra, quemada, lo mismo que las uñas. Creyó escuchar el sonido de las olas, y que magullado y confuso caminaba por la playa de Benagalbón. Creyó que se detuvo cerca de la orilla para pensar y que a pocos metros, unos jóvenes en total despiporre",1,"Microrrelatos","El esparadrapo le cruzaba la mejilla izquierda y se pegaba a sus cabellos. Tenía un vago recuerdo: alguien cuyo rostro no lograba reconocer lo sacaba casi a rastras de lo que le parecieran oquedades, tumbas, jameos.\n\nTenía el traje cubierto de tierra negra, quemada, lo mismo que las uñas.\n\nCreyó escuchar el sonido de las olas, y que magullado y confuso caminaba por la playa de Benagalbón. Creyó que se detuvo cerca de la orilla para pensar y que a pocos metros, unos jóvenes en total despiporre celebraban la fiesta de la Candelaria.\n\nEntonces lo supo.\n\nÉl no estaba en esa orilla, ni había oído el oleaje, ni se había acercado a los muchachos.\n\nSu coche se había quedado en una curva.\n\nAhora, a la orilla que quería llegar era a la de la vida misma, al agua de esas voces que le atendían y decían: No te duermas.",1786961962048]