[{"data":1,"prerenderedAt":505},["ShallowReactive",2],{"obras-columna":3},[4,14,20,25,30,35,40,45,50,55,60,65,70,75,80,85,90,95,100,105,110,115,120,125,130,136,141,146,151,156,161,166,171,176,181,188,193,198,203,209,214,219,224,229,234,239,244,249,254,259,264,269,274,279,284,289,294,299,304,309,314,320,325,330,335,340,345,350,355,360,365,370,375,380,385,390,395,400,405,410,415,420,425,430,435,440,445,450,455,460,465,470,475,480,485,490,495,500],{"id":5,"tipo":6,"slug":7,"title":8,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":11,"readingTimeMinutes":12,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"b2a67533-685d-4b9d-b907-9c9e84f50dc5","columna","la-materia-audible","La materia audible","miguel-segura","Miguel Segura Martín","Hay tantas cosmovisiones como seres humanos. Los vivos. De las cosmovisiones de los muertos aún no tenemos noticias. La cosmovisión de la Ciencia gira, desde hace ya unas cuantas décadas, en torno a la *materia oscura* y *a la energía también oscura.* A fuerza de observar las galaxias más próximas, se preguntan cómo tantos miles de millones de estrellas que las forman se desplazan al unísono por el cosmos sin que haya atracción gravitatoria entre ellas (como sucede con los planetas). Si las",2,"Columnas",{"id":15,"tipo":6,"slug":16,"title":17,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":18,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"4f8e246e-d126-4f41-b6f6-ab95a0f6effd","la-banda-sonora-de-los-suenos","La banda sonora de los sueños","¿Alguien ha oído alguna vez música en alguno de sus sueños? ¿Por qué parece tan raro, tan poco probable? Resulta más que evidente que es la *vista* la que participa casi exclusivamente en los sueños: cuando soñamos *vemos*; son experiencias visuales: Imágenes (hasta se mueven los ojos bajo los párpados cerrados). Pero no es *cine mudo.* Aunque los posibles diálogos más parecen mentales que sonoros. Algunas mañanas, la melodía del despertador se incorpora al sueño de ese momento. Pero es otra música",3,{"id":21,"tipo":6,"slug":22,"title":23,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":24,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"d7c1483b-6fae-4d97-961f-c1be3d6a22b6","mundo-no-escrito","Mundo no escrito","Palabras de Italo Calvino: “Los actos de nuestra vida ya están clasificados, juzgados y comentados incluso antes de producirse. Vivimos en un mundo en el que todo ha sido ya leído antes incluso de empezar a existir”. Sueña el no-nacido que viene a un mundo de felicidad porque escucha música desde el vientre de su madre. Sumergido en su pequeño mar confortable y seguro, ignora que le espera un mar tenebroso que engullirá su alma cuando vaya en pos de la supervivencia. Quién sabe si recordará",{"id":26,"tipo":6,"slug":27,"title":28,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":29,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"b6f752e2-2885-478b-9b8f-98b99618605b","la-danza-de-las-horas","La danza de las horas","No. No es un ballet que forme parte de la *Suite El Cascanueces.* ¿Cómo se puede perder algo que existe de forma perpetua? Que *nació* con el universo y es uno de sus más poderosos atributos. Pero sí, son muchos los que se quejan de manera insistente de perder *su tiempo*. Otros no lo tienen. Los de más allá no lo encuentran. No digamos los que padecen el síndrome capitalista, que lo miden con onzas de oro, el valor supremo (para ellos). Y, en general, todos, cuando echamos la ‘vista atrás’",{"id":31,"tipo":6,"slug":32,"title":33,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":34,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"d5336db5-1534-408f-aa00-8dd88b59340d","mirando-al-cielo","Mirando al cielo","Olas blancas, espumosas, lamiendo el duro mineral costero, golpe a golpe enternecido. Devenido en largo sueño de disolución, en partículas menores sometidas al tiempo y a la espera para ser arcilla maleable. Hasta que las manos embelesadas del alfarero la transforma en vasija, donde mineral y agua vuelven a encontrarse. Y es esta suerte de solemnidad evolutiva, que desde tiempo indescifrable ha embebido de fascinación a los que tienen por hábito mirar al cielo, hasta concluir (como anunció",{"id":36,"tipo":6,"slug":37,"title":38,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":39,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"cb79eb05-d13b-4db5-9cc3-aca18a21ba2f","la-trompeta-infinita","La trompeta infinita","Chet Baker, nacido en Yale (estado de Oklahoma, en 1929), se inició en la música con un trombón que le regaló su padre en la adolescencia, pero que cambió por una trompeta porque éste resultaba demasiado grande para él. Aunque su primer aprendizaje en música la recibió en el instituto, su formación musical fue puramente intuitiva. Trompetista, cantante, músico de jazz, se convirtió en exponente del estilo ‘cool’, el jazz de la Costa Oeste (EE.UU.) de los años cincuenta. En muchas de sus",{"id":41,"tipo":6,"slug":42,"title":43,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":44,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"db772b0f-fac3-405d-a11f-490f69ba84a0","la-diva-de-los-pies-descalzos","La diva de los pies descalzos","Cesaria Évora ha cantado en los más importantes escenarios del mundo. Ha llevado como estandarte su canto y su música. Con su voz, que representa la nostalgia humanista, y su estar sobre las tablas con los pies descalzos, desnudos, ha sido un constante homenaje solidario a los desheredados de su tierra, Cabo Verde, hombres, mujeres y niños; un llevarlos con ella a dondequiera que se la solicitara y se la aclamara. Da la sensación al observador, que con su modo de estar y la autoridad de su voz,",{"id":46,"tipo":6,"slug":47,"title":48,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":49,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"44162c9a-12cd-4313-938e-320905d016ad","alegrias","Alegrías","Está lloviendo (sigue siendo agua imaginada, a pesar de lo llovido). Pongo un vinilo sobre el tocadiscos y me arrebujo en el sofá, los ojos cerrados. De un lado, la lluvia tamborileando sobre los cristales, acompasándose con su singular música a lo que ya suena, como si formara parte de la orquesta, de la propia sinfonía. Imagino al músico escribiendo cada movimiento mientras cae el agua tras los ventanales de la estancia en la que trabaja e incorpora esa alegría vital al pentagrama. Alegría",{"id":51,"tipo":6,"slug":52,"title":53,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":54,"readingTimeMinutes":12,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"b06b1024-eecd-4783-a6e1-61690e7fff0d","alfredo-zitarrosa-en-el-recuerdo","Alfredo Zitarrosa en el recuerdo","Transitaba 1986. Yo estampaba camisetas en un taller de serigrafía. El argentino, Carlos, uno de los compañeros, introducía a diario casetes en su reproductor para amenizar la jornada. Nos ofrecía música (su música) convencido de lo importante que eran aquellas voces, aquellos sones, también para los demás: Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, su inseparable y venerada Mercedes Sosa. Canciones de su acervo, de su tierra natal y culturas colindantes: Candombe, zamba, milonga... Una tarde, al poner",{"id":56,"tipo":6,"slug":57,"title":58,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":59,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"af7e160a-162e-4eb9-b03c-ab7dcb3ab1fd","delirios-de-la-razon","Delirios de la razón","Es común que queramos tener razón; que nos la den; que nos asista siempre la razón, como si se tratase de un aliado esotérico con el que nos sentimos protegidos y que suelen llamar *ángel custodio.* En algunas culturas, los aliados se describen como antiguos y temibles guerreros de aspecto feroz que previenen de la proximidad de demonios. El amparo de la razón es como el sentimiento de sentirse cabal frente a las evidencias de ninguneo que muestran otros a nuestras espaldas, o peor aún, en",{"id":61,"tipo":6,"slug":62,"title":63,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":64,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"43186b0a-5298-4744-aea7-6beba9a6ea60","ectoplasma-de-tinta","Ectoplasma de tinta","Oídos sordos. La mirada puesta en ninguna parte. La boca silenciada. Porque está hablando pensamiento. Cuando pensamiento congrega a intuición, imaginación y fantasía, el mundo *real* se esfuma, parece que no existiera, sólo las imágenes que tan singular asamblea proyecta en la mente suspendida y desatenta de los sentidos. En realidad, más que imágenes, es un conglomerado con vida propia que se fusiona entre sí, calmosamente, ávido por saltar a la vida. Es entonces cuando el ser siente el",{"id":66,"tipo":6,"slug":67,"title":68,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":69,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"5dbca59c-27ad-4db1-a4b0-632d84030eac","el-gato-de-schrodinger","El gato de Schrödinger","Nos informa la Ciencia que nadie puede saber cómo se encuentra el gato de Schrödinger hasta que no se abra la caja donde está encerrado... Pobre. Por otra parte, asevera la Física Cuántica que, mientras nadie mire en el interior de la caja, el gato se encuentra en una superposición de los dos estados: vivo y muerto. Dan ganas de exclamar “¡elemental, querido Watson!”, pero un experimento como este (teórico, obviamente) que trae de cabeza a los ‘cuánticos’, debe ser que contiene una enjundia que",{"id":71,"tipo":6,"slug":72,"title":73,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":74,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"1f4f4c01-1685-4688-8bc1-589401b84202","el-musico-del-amor","El músico del amor","Siempre es bueno cualquier momento para rendir homenaje a las personas que hacen música sin esperar el aplauso o un lleno pleno en el graderío: Músicos callejeros que regalan su talento y endulzan el transitar; músicos que ensayan sus melodías con los balcones abiertos: Música a la intemperie (como en el confinamiento) confortando soledades; personas que derraman música, como efigies de aguadores cósmicos empapando la vida. Hace unos días, paseando por el Muelle I del puerto de Málaga, con un",{"id":76,"tipo":6,"slug":77,"title":78,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":79,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"3ca62671-0bf4-4a75-be97-fb58018e7ef9","en-clave-de-sol-naciente","En clave de sol naciente","Con el transcurrir de los años mi oído, lejos de perder audición, se ha vuelto hondamente exigente con respecto a lo sonoro, y de manera incontestable, con la música. Cuando, en ocasiones, vuelvo a escuchar canciones y melodías de los días de niñez o de juventud, ya no vibran las cuerdas interiores con la misma intensidad y las emociones son atentas observadoras que reconocen con respeto su pasado; sin añoranzas. En ese tiempo, las únicas fuentes musicales en las casas eran los aparatos de",{"id":81,"tipo":6,"slug":82,"title":83,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":84,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"ee870a1d-7da8-41db-89db-8ccb794e2f6a","musica-en-la-era","Música en la era","Esta tarde, en el calor de la tarde, en el sudor de la tarde, nos dejamos mecer por la voz de Billie Holiday. Es como estar en la era contemplando el aventado del trigo. Su voz no es la paja ni el grano, sino el aire pacífico que los separa para que sea el pan nuestro de cada día. El pan de todos. El pan del mundo; especialmente el de aquellos a los que asesinan cuando van a buscarlo. La negación del pan y la sal como manifestación de la actitud más infame del ser humano. Algo que se practicaba",{"id":86,"tipo":6,"slug":87,"title":88,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":89,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"4a47d411-216b-4f34-8f63-342611f18f2a","mutaciones","Mutaciones","¿Está nuestro mundo mutando del *mirar* al *ver*? Una de las voces que me habitan dice que no me haga demasiadas ilusiones. Al mismo tiempo, otra —más sosegada—, me asegura que la probabilidad de que esto ocurra es totalmente fidedigna. No se inquieten. No es esquizofrenia. Si prestan la suficiente atención, comprobarán que esas voces nos habitan a todos. Son los distintos yoes que nos conforman deseando tomar las riendas a lo largo y ancho de nuestra existencia en cada momento y lugar. Cuando",{"id":91,"tipo":6,"slug":92,"title":93,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":94,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"5a48f1f1-8fde-4356-ac71-f2148ed4bff9","puentes","Puentes","Son incontables las veces que se nos ha dicho que el Arte es el puente que une nuestro mundo humano con la trascendencia. Pero nadie hasta ahora ha desentrañado el significado o contenido de tan elevado axioma, sagrado para algunos, denostado por otros. Hay en nuestra historia humana seres que se aferraron a la visión de esa dimensión tan apremiante como escurridiza y que los demás etiquetaron de locura, porque no entendieron el rechazo a la importancia de sí mismo; o a la del oro que el mundo",{"id":96,"tipo":6,"slug":97,"title":98,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":99,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"25250519-2c21-4169-b3fa-a282919a8514","silencio-se-canta-una-nana","Silencio. Se canta una Nana","Un susurro materno dirigido al morador de su vientre que aguarda el instante de pertenecer al mundo. Se canta una nana para alejar el temor a la hostilidad de la dimensión a la que se acerca. No al mundo-planeta, que el sol caldea como una recachita placentera en la incomprensible y gélida vastedad del cosmos. Se canta una nana como una bendición protectora ante lo que está por venir, esa otra frialdad que ofrece la condición humana cuando abraza la ignorancia y sus intolerancias. La nana es",{"id":101,"tipo":6,"slug":102,"title":103,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":104,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"e8014802-dd72-4dd7-8b7d-09ed440330fc","soy","Soy","Soy. Me sé de un mundo de sombras revestidas de carne, de gestos, de sonrisas que cautivan o de lágrimas que estremecen... que por un instante brevísimo, me muestran el poderoso atributo de la existencia: el ser, el soy, sin más dios que la consciencia; sin más verdad que la instantánea visión de pertenencia a una partitura no escrita, con sonido propio; una nota singular que armoniza con otras notas: la incomprensible singularidad de la Música —con mayúscula—, porque es la amalgama que une",{"id":106,"tipo":6,"slug":107,"title":108,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":109,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"9cd3150c-d044-4c49-9a34-47433c70d248","todos-los-caminos","Todos los caminos","Todos los caminos conducen a las estrellas; nuestra Ítaca, la de todos. Lo de Roma, además de anacrónico, ya es mera ósmosis. Cuando me asomo cada noche a contemplar el cielo, compruebo que las estrellas siguen ahí, las principales y más luminosas. Las demás hace tiempo que su luz ha sido engullida por la iluminación urbana; los cielos abundantes en estrellas sólo las veo en el cine, y con cierta sospecha de manipulación digital. Andar por las estrellas es lo mío, desde hace mucho, mucho",{"id":111,"tipo":6,"slug":112,"title":113,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":114,"readingTimeMinutes":12,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"196fdacd-c4d9-4b1a-a38e-1c39ef18b0c7","el-regreso","El regreso","Dijo una vez un sabio: Todo lo que se va, regresa. Este hombre debía ser de Australia, por lo del bumerán. Entre pinceladas poéticas, filosóficas y de malestar general, reflexiono acerca de este asunto con la débil esperanza de entenderlo. Me sale al paso el poeta, cuyas palabras ya son eco en la eternidad, recordándome que nunca volveré a pisar la senda que transité, y que mi estela en la mar, otros la ocuparán. Las orcas están un poco hartas de esto y embisten embarcaciones. El regreso. Para",{"id":116,"tipo":6,"slug":117,"title":118,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":119,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"aefaf086-c139-4cc9-91a5-872e8cfd6fbc","violeta","Violeta","Lleva en su nombre la flor y el vino. Y en la flor, el color que representa a las mujeres creadoras. Alberga en el alma la poética rural del pueblo oprimido que simultanea el amor y la alegría, y el desahucio prematuro por haber nacido en tierras de generosa riqueza natural, nativa, otorgada; y eternamente saqueada. Canta a la vida, al ser humano, al dolor, a la rabia, la que desnuda en sus versos, haciendo que convivan con la alegría sin que se olviden de la maldad que los ultraja, dando",{"id":121,"tipo":6,"slug":122,"title":123,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":124,"readingTimeMinutes":12,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"cf15d76a-1271-42fa-bb60-2f0242e065f0","algoritmos-sigilosos","Algoritmos sigilosos","Cuando contemplo una partitura, aparece en mi mente una imagen análoga: Un tendido de cables eléctricos repleto de pajarillos descansando del vuelo. Imagino una idea sonora revoloteando en el pensamiento del músico antes de materializarla sobre las *cuerdas* del pentagrama, como un tendedero que se airea al sol, como fórmulas de armonía que, enlazadas con maestría, nos quieren sugerir anhelos románticos, la contemplación de la naturaleza, tormentas con naufragios o un viaje solitario por el",{"id":126,"tipo":6,"slug":127,"title":128,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":129,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"2fad46f9-b1ff-411b-b3f4-8a05a0e4b5c4","como-el-musguito-en-la-piedra","Como el musguito en la piedra","Crece en el planeta la ignominia con infames augurios de oscuridad, como enredadera parásita en la hermosura del bosque. Se me hace cuesta arriba hablar de belleza; duele subir los peldaños que llevan al mirador donde el paisaje se muestra inspirador. Aún quedan visiones de esta índole que restañan las heridas que dejan las imágenes que nos muestran cada día, como si el mundo ya no pudiera ser otra cosa. Nuestras islas. Reductos donde suena la música balsámica; donde la poesía conserva el valor",{"id":131,"tipo":6,"slug":132,"title":133,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":134,"readingTimeMinutes":135,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"44eeb0c5-bfa4-4552-8a97-b40b0762110e","cuanta-fragilidad","Cuánta fragilidad","Creo muy sinceramente que este apagón con apariencia distópica es un aviso para navegantes; otro más. Otra vuelta de tuerca en nuestra dependencia de la energía, una dimensión con sus dos caras: una, la luminosa, la del progreso confortable, la de ¡viva la vida!; la otra, la del ancestral miedo a la oscuridad y la necesidad de papel higiénico, aunque no haya agua; sin olvidar la optimista y siempreviva palabra de que el fin del problema nos hará mejores (?) Ayer nos quedamos sin música y me",1,{"id":137,"tipo":6,"slug":138,"title":139,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":140,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"b45a43fa-06f8-4b98-8a5a-225be92ff8d6","invisibles","Invisibles","Me removió la memoria *El chatarrero*, el reciente relato que nos brindó Francisco Gálvez. Y a esos seres imperceptibles hay que nombrarlos para que no se desvanezcan en el feroz olvido. También tengo seres invisibles en mi haber; tanto rato en el planeta da tiempo a muchas vicisitudes; demasiadas de esta índole. Seres invisibles en tiempo y lugar: tiempo que se nos concede para conocer; lugar en el que estos seres son despreciados, ignorados, y, por razones que aún no sé dilucidar, nos toca ser",{"id":142,"tipo":6,"slug":143,"title":144,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":145,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"684d75b2-d1b6-4e3f-b459-a72fb115df91","ojos-para-ver-la-musica","Ojos para ver la música","Llamas serenas en el hogar templando la quietud de una tarde de enero. Lanzas incandescentes en pos de las alturas, inútilmente, al son de un adagio de Rachmaninoff, concedido a un oyente en la radio, que cuenta cómo esta música la sintió como un portal que se le abría a una nueva dimensión; y que entonces provocó el empañamiento de sus ojos. Desconozco qué estarían mirando en ese momento; de seguro sería algún ensueño de los que sólo se vislumbran en los recodos del alma. La Ciencia invoca al",{"id":147,"tipo":6,"slug":148,"title":149,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":150,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"40826e96-5c31-4f53-b643-75d81995ff6c","puerto-de-lagrimas","Puerto de lágrimas","En 1996, el grupo de rock sinfónico Camel, compuso *Harbour of tears* (algunos lo traducen como *El puerto del llanto)*. Andrew Latimer, músico multiinstrumentista, compositor y vocalista del grupo, tras la muerte de su padre, comienza a investigar su ascendencia familiar y es así cómo descubre sus orígenes irlandeses. No sólo esto. Sus antepasados pertenecen a esas decenas de miles de trabajadores migrantes que se exiliaron en Estados Unidos huyendo de la hambruna que diezmó al país en la década",{"id":152,"tipo":6,"slug":153,"title":154,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":155,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"6d34bd87-50ac-4889-a563-163763c47b0a","la-belleza-frente-al-poder","La belleza frente al poder","En una entrevista reciente, el cantautor asturiano Víctor Manuel concluía con esta reflexión: “La mejor música es la brasileña. Lo tiene todo”. Suscribo cada una de sus palabras. Si hay alguien que padezca insomnio o se levante muy temprano, recomiendo que encienda la radio a las cinco de la madrugada y se deje acariciar por el programa *Trópico utópico,* en Radio 3. Escuchar lo mejor de los cálidos ritmos caribeños y de los dulces sonidos de la música brasileña en el silencio de esa hora, de",{"id":157,"tipo":6,"slug":158,"title":159,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":160,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"d5525991-c4ec-48e8-9bcb-d0c945129a3b","los-azules-del-ocaso","Los azules del ocaso","Mientras que de este lado nos ocupamos en engarzar palabras ataviadas de belleza, claridad y toda la libertad a nuestro alcance, del otro lado, algunos, creo que muchos, han optado por esconderse en cavernas donde gastan su tiempo valioso en porfiar con sus sombras, provocadas por la escasa luz que entra desde fuera. Y es que está atardeciendo (de hacerse tarde para las importantes decisiones). Se hace preciso convocar la incuestionable influencia benefactora de los azules que suceden en el",{"id":162,"tipo":6,"slug":163,"title":164,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":165,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"78fa1ab9-105d-44fa-967b-9bd6619217ba","estrella-de-la-manana","Estrella de la mañana","El lucero, en el alba, es un faro al que no se mira de forma adecuada. En ocasiones hasta se nos antoja una anomalía en el cielo, como si ese no fuera su lugar, como una esfera de luz solitaria que anduviera perdida en el espacio y se aproximara a nuestro planeta necesitando compañía. También llamada Venus, su nombre planetario, ha sido objeto de leyendas, historias de carácter sagrado, cuentos, músicas y canciones... En uno de esos cuentos, *Los sueños del sapo,* nos dice Javier Villafañe,",{"id":167,"tipo":6,"slug":168,"title":169,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":170,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"746ad075-ec9d-485a-bb99-06cb6e288027","larga-vida-a-la-musica","Larga vida a la música","Desconfinen por un momento la imaginación. Concédanse unos instantes de libertad total; es gratis. Imaginen que una magnífica orquesta sinfónica se traslada a los confines de nuestro universo conocido e interpreta, por ejemplo, la Novena Sinfonía de Beethoven. De acuerdo con lo establecido por la Cosmología actual, ese *lugar* estaría —con respecto a nosotros— a una distancia de 13.800 millones de años-luz. Una distancia de vértigo capaz de sofocar el hipo más persistente. Ese sonido viajaría",{"id":172,"tipo":6,"slug":173,"title":174,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":175,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"5f08a898-c8bb-4c89-94c8-ebf2ebd33c45","odisea-hacia-lo-sagrado","Odisea hacia lo sagrado","Recientemente escuché a alguien decir que, cuando el pensamiento alcanza los bordes del universo y ya no hay posibilidad de continuar la búsqueda de su comprensión, es porque está en los límites de lo sagrado; y si resulta imposible entender el cosmos, a la dimensión de lo sagrado bien se puede intentar acceder (creo en esa posibilidad) a través de la música; de ciertas músicas. Un grupo musical portugués surgido en Lisboa en 1985, *Madredeus,* sugieren con su música esa exploración espacial en",{"id":177,"tipo":6,"slug":178,"title":179,"authorId":9,"authorName":10,"excerpt":180,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"7594c901-f3d3-4e7b-8b3c-6155b7ca9a52","el-sueno-de-un-gigante","El sueño de un gigante","El tiempo. Nuestro tiempo humano medido por el reloj y el calendario. Tiempo confinado y planetario con el que fragmentamos y etiquetamos de forma organizada la vida, la historia, y hasta el futuro más o menos inmediato: Todo lo sometemos al control del tiempo como si no hubiera un mañana, y se suele exclamar: “No tengo tiempo”. “Me falta tiempo”. “Se me acaba el tiempo”. Como si el tiempo fuera una suerte de divisa que nos impide llegar a final de mes (otro fragmento de tiempo). En la música",{"id":182,"tipo":6,"slug":183,"title":184,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":187,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"87648751-d7b9-43bc-a813-688bf997db26","abril-para-leer-abril-para-contar","Abril para Leer, Abril para Contar","emilia-garcia","Emilia García Castillo","Abro abril, cual delicado abanico, despacio, y ya en sus primeras varillas asoma el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil. Me detengo ahí, y recuerdo los parques infantiles clausurados, los colegios vacíos, las calles desoladas de los primeros meses de confinamiento de hace dos años. Recuerdo que lo que más me entristecía era la ausencia de niños en las calles; porque los niños son la alegría, llevan consigo la esperanza colectiva de la humanidad: las semillas del futuro. Me detengo",{"id":189,"tipo":6,"slug":190,"title":191,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":192,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"cfa0204c-ba5a-4606-a093-853643583fae","almachar-la-luz-de-los-libros","Almáchar: la Luz de los Libros","Hay pueblos pequeños, pueblos blancos, dorados por la luz oblicua de sus moscateles. Luz arracimada en sus laderas escarpadas. Dulzura en la boca y alegría para el espíritu cuando la uva se transforma en vino: El regalo mitológico de Dionisio uncido a la tierra y celebrado cada verano. Pueblos pequeños, crecidos de pronto a los ojos de los lectores cuando a ese regalo se une otro que, si de alegría y placeres para el espíritu hablamos, no se queda corto: La biblioteca de Almáchar es una de las",{"id":194,"tipo":6,"slug":195,"title":196,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":197,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"b1350adc-60ba-4ecd-99d3-e95041786634","amor-y-amistad","Amor y Amistad","Amor y amistad son palabras que usamos casi a diario y en las que pensamos muchísimo más, aunque los conceptos que encierran no sean iguales para todos. Eso tienen las palabras, el lenguaje, que pese a estar normalizado en una lengua común, se presta a múltiples interpretaciones. Hay una preciosa canción de Serrat que estrofa a estrofa, va desentrañando el significado de la palabra amigo, para en la última completar: *Decir amigo\u002F se me figura que\u002F decir amigo\u002F es decir ternura\u002F Dios y mi canto\u002F*",{"id":199,"tipo":6,"slug":200,"title":201,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":202,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"369102ca-e3be-4894-b7b7-909bed39793b","angelitos","Angelitos","Arquitectos y obreros de construcciones efímeras, los niños juegan en ese límite entre lo húmedo y lo seco, frontera de espumas y sal que el mar traza a sus pies. Juegan los niños, bailan, giran, ríen con las olas. Las palmean, tamborilean sobre la piel líquida y fresca. Cubiertos de resplandores, estos niños, a los que miro embobada, ríen y juegan como yo quisiera que pudieran hacerlo todos los niños sin excepción; sabiéndose seguros y protegidos, vigilados por amores atentos a que nada llegue",{"id":204,"tipo":6,"slug":205,"title":206,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":207,"readingTimeMinutes":208,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"1168be34-4dab-457f-bec5-51bac651071e","arreglar-el-mundo","Arreglar el Mundo","Un científico tiene una gran idea para que su hijo de 7 años se distraiga y deje de distraerle. Coge una revista que tiene sobre su mesa, y arrancando una de sus páginas en las que se representa el mapa del mundo, la corta en pedacitos desiguales y se los da al chiquillo para que lo recomponga. El niño se va con sus tijeritas, su papel de celo y el mundo hecho pedazos. El papá se frota las manos satisfecho pensando que ese puzle tendrá al pequeño entretenido durante semanas; pero, ¡Oh",4,{"id":210,"tipo":6,"slug":211,"title":212,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":213,"readingTimeMinutes":208,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"f2a9a06f-79b8-4077-8ba5-9fc1084a8144","atender-al-juego","Atender al Juego","Son las doce del mediodía y lo que escucho con atención esta mañana de otoño no son los mirlos; pues parece que ellos también quisieran prestar oídos a la chiquillería que corretea alegre por el patio del colegio. Los miro atenta, apenas puedo distinguir sus rasgos, pero todos me parecen hermosos. ¡Qué será de ellos mañana!, pienso, y desvío la vista hacia arriba, hacia el azul, hacia el infinito. Según nos dicen los astronautas que han tenido la suerte de ver nuestro planeta desde el espacio;",{"id":215,"tipo":6,"slug":216,"title":217,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":218,"readingTimeMinutes":208,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"49fc708d-c4f5-49d7-b810-5734459c8886","bajo-el-puente","Bajo el Puente","Puentes. Brazos de piedra que, de una ribera a otra, los hombres construyeron para poder cruzar las aguas sin mojarse las suelas de los zapatos, o sin perder el traje y el alma en el intento. Hay puentes tan antiguos que casi da escalofríos pensar cómo han podido sostenerse a lo largo del tiempo y del afán destructivo de la humanidad. Quizás porque a todos interesaba ese caminito en el aire por si había que dar media vuelta a todo trapo. Al margen de la utilidad de esas construcciones,",{"id":220,"tipo":6,"slug":221,"title":222,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":223,"readingTimeMinutes":208,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"d559e55b-3218-4710-835f-bb473ffeb7c7","bajo-las-ruedas","Bajo las ruedas","Recuerdo un hecho de la que fui testigo una mañana. Entraba yo a una de las tiendas de Calle Nueva, era temprano, siempre me ha gustado salir de compras a primera hora, cuando las correderas hace poco que están levantadas y se puede caminar y comprar tranquilamente. Pues bien, entré en esa tienda, vacía a esa hora, y allí, en el suelo, sentada y abrazada a sus rodillas, una de las dependientas, una joven preciosa, como lo son todas a su edad, estaba hecha un mar de lágrimas, pero un mar",{"id":225,"tipo":6,"slug":226,"title":227,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":228,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"8b413a33-8a11-4b00-864e-449104adfe8c","besos-en-el-pan","Besos en el pan","Este es el título de una de las novelas de Almudena Grandes. Pero también fue un acto, casi instintivo, para la chiquillería de mi generación. En nuestras casas nada se tiraba. Éramos de las que besábamos el pan si caía al suelo y, luego como si nada, lo llevábamos a la boca. Íbamos a la compra con la cesta, o a la panadería con la talega de algodón bordada y vestíamos, en gran medida, con aguja de costurera y la labor de nuestras madres. Recuerdo las reuniones que manteníamos un grupo de",{"id":230,"tipo":6,"slug":231,"title":232,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":233,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"1b7d8696-b00d-465f-993b-d03a7dbdfe95","bookeron","Bookeron","Creo que, en la historia de la humanidad, no hay un objeto tan preciado y tan maltratado a la vez como el libro. Tan amado y tan perseguido. Esa cosa rectangular, con tapas duras o blandas, con más o menos páginas, ilustrado o no, es receptáculo de las más variadas formas del conocimiento, del intelecto y de la sensibilidad humanas. Un objeto tan frágil y tan poderoso, tan valioso, y tan temible para muchos. Si la escritura fue todo un salto evolutivo, el crear el dispositivo que dejara el",{"id":235,"tipo":6,"slug":236,"title":237,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":238,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"4ba3f737-f40f-433b-979c-04bf7316f001","casuarina","Casuarina","Tengo tras el ventanal una casuarina; árbol de la tristeza lo llaman. Sus ramas, movidas por el aire, juegan con mis cortinas a las sombras chinescas. Me detengo a mirarlo de continuo y sí, algo de tristeza refleja su ramaje, una tristeza antigua; incluso cuando sus bayas florecen lo hacen tímidas. Me habla el árbol cuando lo miro, me susurra a los ojos; me hace pensar. Mi árbol de la tristeza es hermoso, aunque su aspecto nada tenga que ver con el majestuoso roble; ni el verde de sus hojas,",{"id":240,"tipo":6,"slug":241,"title":242,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":243,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"e22405c4-1db8-4bc7-8073-ff7a347b0df7","como-agua-para-chocolate","Como Agua para Chocolate","Eso de la comida rápida, no lo entiendo. No me extraña que tenga sus seguidores, porque el mundo parece ir a paso de desfile rápido, con un reloj en la mano y contando los segundos que invierte en cada uno de sus movimientos. Vaya a ser que llegue tarde a no se sabe dónde. Esta ansiedad, este querer hacer mil cosas a la vez, este ir y venir apresurado tan característico de nuestros días no se lleva bien conmigo. (Pienso que no se lleva bien con nadie) Y sin embargo, el modelo ha sido capaz de",{"id":245,"tipo":6,"slug":246,"title":247,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":248,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"ab4594f3-1034-4073-a17f-7daa4736b0f4","de-maria-zambrano-a-almudena-grandes-y-viceversa","De María Zambrano a Almudena Grandes, y Viceversa","En el acto homenaje que el Ateneo de Madrid tributó a Almudena Grandes el pasado 28 de noviembre, Luis García Montero hizo referencia a la especial ilusión que sentía de poder viajar desde la estación Málaga-María Zambrano, a Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes. Pocas palabras que contienen todo un discurso, porque María y Almudena están unidas por fuertes vínculos atemporales. María Zambrano fue una mujer excepcional como filósofa, y como persona comprometida con su tiempo histórico.",{"id":250,"tipo":6,"slug":251,"title":252,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":253,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"1705cd87-0365-4243-acdb-30ffe13162eb","decir-no","Decir No","No sé qué tiene el NO que anda tan desprestigiado. ¡Qué negativa eres! A todo dices que no — me dicen— cómo si la negación, ese adverbio que lleva consigo el círculo al que tanto tiempo y disciplina dedicaron los matemáticos y filósofos, no llevara consigo, en sí mismo, otro adverbio. Porque decir no a una realidad es decir sí a otra. Gloria Fuertes, la poeta que todos los niños conocen, lo deja muy claro en este breve “Poema al no” cargado de verdad, de ternura, de humanidad: *No a la tristeza.*",{"id":255,"tipo":6,"slug":256,"title":257,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":258,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"dcb9b5e3-6ee0-47bf-b2ac-2de1f1d296f7","delito-de-vida","Delito de vida","Italia, principios de los sesenta, una joven, esposa, madre y poeta, extenuada por el trabajo, la rutina cotidiana y la incomprensión del marido, se fuga de casa. El resultado fueron diez años de manicomio, incontables sesiones de electrochoques, fármacos que la dejaban en estado catatónico, golpes y humillaciones sin límite. Parió dos veces en la institución completamente atada, y sus hijas fueron dadas en adopción. Sin embargo, esta mujer, esta ragazzeta milanese, como la llamaba Paolo",{"id":260,"tipo":6,"slug":261,"title":262,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":263,"readingTimeMinutes":208,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"5e0d4323-fbc8-4038-b328-255230d5abae","el-ahora-es-la-noche","El Ahora Es la Noche","No es la noche oscura de San Juan de la Cruz; ese cántico espiritual en el que el alma mística, liberada del tormento, al fin puede alzar el vuelo y hacerse una con su creador. Tampoco voy a hablaros de Hegel; no soy quien porque, sencillamente, no lo he leído más que a través de otros; le he tomado prestada la frase con que doy título a estas líneas porque de algún modo me ha intrigado; se ha puesto a dar vueltas en mi cabeza sin parar. Así que la hago mía, y que Hegel me perdone. A los que",{"id":265,"tipo":6,"slug":266,"title":267,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":268,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"97999a3d-5962-4a49-abe5-0ac50b1b9070","el-cuento-es-muy-sencillo","El Cuento Es Muy Sencillo","Así comienza “Currículum”, esa canción poema que Serrat y Benedetti compusieron con los acordes de la belleza y la ironía de la vida: El único currículum en verdad importante. Benedetti se fue, creo que con el cuento bien aprendido. Sus poemas lo demuestran. Serrat, el cantor de nuestro tiempo, el que llena y vuelve a llenar estadios, teatros y plazas con sus canciones, el que musicó y popularizó poemas de Machado y Miguel Hernández, nos dice que se jubila de los escenarios, que ésta será su",{"id":270,"tipo":6,"slug":271,"title":272,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":273,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"ac465ef2-55cc-482f-82fc-28f901b9f731","el-ocaso-del-siglo","El Ocaso del Siglo","En esta mañana soleada y luminosa que, a puertas del invierno, y a semejanza del protagonista de *La montaña mágica,* me hace perder la noción del tiempo y preguntarme si las estaciones están jugando entre ellas a confundirnos; en esta mañana, en la que sé que el azul que me deslumbra, es para cientos de miles de personas el color turbio de la guerra y la muerte, me detengo en la antología de Wislawa Szymborska y dejo mi marcapáginas en uno de sus poemas. Se llama *El ocaso del siglo* y dice cosas",{"id":275,"tipo":6,"slug":276,"title":277,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":278,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"edef084e-36f6-447c-b0ee-266b7ca13439","el-otono-del-patriarca","El Otoño del Patriarca","En los últimos periodos electorales, se me viene a la memoria la novela *El otoño del patriarca.* Puede ser debido a esa paulatina, pero progresiva negación del sistema democrático que atisbo asentada en parte de la población y que se traduce en un: “todos son iguales”. Frase que, muchas veces, los representantes políticos refrendan negándose a dialogar con el oponente o haciendo oídos sordos a lo que los ciudadanos exigen. En la administración de un pueblo o ciudad, la cercanía y la escucha al",{"id":280,"tipo":6,"slug":281,"title":282,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":283,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"3e436900-6079-4c51-8492-d8b2f7524285","el-payaso-de-las-bofetadas","El Payaso de las Bofetadas","La tarde en que mi hermano Pepe y yo vimos el circo por primera vez, mis padres habían sacado las entradas en la fila más cercana a la pista, de manera que casi podíamos tocarla. De esa experiencia salí con una sensación agridulce, porque, aunque quedé deslumbrada por las lentejuelas y estrellitas con las que las equilibristas nos hacían guiños mientras daban volteretas sobre unos caballitos que brillaban tanto como ellas; el número de los leones apenas lo vimos; asustados como conejillos, nos",{"id":285,"tipo":6,"slug":286,"title":287,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":288,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"b5e18702-5243-4676-9fc1-442cc012e15f","el-reencuentro","El Reencuentro","Tenemos una cita en Granada. Hablo en plural porque seguro que muchos acudiréis. Granada siempre es un buen pretexto para hacer un paréntesis en lo cotidiano. En La Huerta de San Vicente y hasta el 15 de enero nos espera Joaquín Lobato con su admirado y querido García Lorca. Este reencuentro, propiciado por la Asociación de Amigos de Joaquín Lobato de Vélez-Málaga, es una buenísima noticia que hay que celebrar y aplaudir. Yo nunca hablé con Joaquín, aunque sí que coincidí en algún acto, allá",{"id":290,"tipo":6,"slug":291,"title":292,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":293,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"4914d50a-5d7c-4449-ad08-73c0290125d4","el-ruido-y-la-furia","El Ruido y la Furia","Me resulta de lo más placentero llegar a casa y sentarme en la cocina totalmente en silencio después de haber estado callejeando por el barrio tragándome ese soniquete producido por los motopicos (se cierran y abren zanjas como en un cuento de nunca acabar); el tráfico y sus consiguientes perfidias acústicas, y ese zumbido de abejorro, lejano pero presente, que proporciona la ciudad. Vamos, que en mi cocina estoy en el paraíso. A mí con el ruido me pasa como con el viento; me desquicia",{"id":295,"tipo":6,"slug":296,"title":297,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":298,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"4f458f0c-945c-4528-a673-067cc492c2eb","el-timo-del-amor","El Timo del Amor","Hablar de timos en un país donde la picaresca llegó a la cumbre como género literario y donde quien más quien menos tiene conocimiento de ciertos personajes que elevan el sablazo a arte de esgrima, dejándote, si te descuidas, la cuenta corriente en las puertas de urgencias, podría parecer una paradoja si no fuera por la frecuencia con la que últimamente saltan las alarmas ante este tipo de delitos. Estaba yo metida en la novela de Sándor Márai, *La herencia de Eszter,* cuando los medios alertaban",{"id":300,"tipo":6,"slug":301,"title":302,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":303,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"b1e1c270-0737-42f4-a801-279fe0a57911","el-vizconde-demediado","El Vizconde Demediado","Gira la Tierra sobre sí misma, derviche incansable, ofreciendo su danza permanente al Sol, al que se acerca y del que se aleja, en este espectáculo elíptico sin fin, al menos para nosotros, que somos de naturaleza infinitamente más precaria. Pero la Tierra, además, tiene sus humores, sus ajustes internos, sus huesos que, a veces, friccionan entre sí destruyendo ligamentos. Cuando esto sucede, aquí, en su superficie, en este trocito de terreno en el que nos hemos asentado, percibimos la",{"id":305,"tipo":6,"slug":306,"title":307,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":308,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"98510f7e-5e2d-4544-afa8-5e47731b886e","escobas-y-fregonas","Escobas y Fregonas","Elena Poniatowska, una de las más importantes escritoras mexicanas, Premio Cervantes 2013; pasaba un buen día junto a unos lavaderos públicos cuando escuchó hablar a Josefina Bohorquez. Le llamó la atención la forma de expresarse de esta mujer. Se juntaron la casualidad y el afilado instinto periodístico de Elena; así que se acercó y le pidió a Josefina una entrevista que derivaría en una visita cada miércoles para que le contara su vida. Se reunían en casa de la entrevistada; casa pobre de",{"id":310,"tipo":6,"slug":311,"title":312,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":313,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"49b24f29-af7a-4ac4-8941-f073c08f0c07","esos-benditos-locos","Esos Benditos Locos","Hace meses que no veo a Fernando por el barrio. Es curioso cómo se echa de menos a ciertas personas. Fernando estaba ahí, con su físico quijotesco, huesos y puro nervio, andando a grandes zancadas, como si el mundo girara en su contra o los vientos le viniesen de frente, sus brazos rítmicos y largos braceaban el aire, mientras, de una acera a otra iba y venía, desprovisto de caballo y escudero, gesticulando y hablando con esos seres tan reales para él como invisibles para el resto. Por lo visto",{"id":315,"tipo":6,"slug":316,"title":317,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":318,"readingTimeMinutes":319,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"6566c2f3-2c95-499b-8ef1-e75cb1c89537","faros","Faros","El faro, el alerta en la noche, el destello que posándose no se detiene, que rastrea e ilumina la superficie de las aguas allá donde la oscuridad reina. El faro amigo de los navegantes. La luz que otea para ser vista, la mirada siempre encendida para quienes perdidos en la tormenta, ausente la noche de estrellas tantean a tientas una aproximación o una salida. Ahí, en las alturas, construidos para ser vistos en la distancia, parecen centinelas de un mundo antiguo; esbeltos cíclopes que",5,{"id":321,"tipo":6,"slug":322,"title":323,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":324,"readingTimeMinutes":12,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"56248410-d1de-4f1f-a83b-2908d3920218","galdos-y-misericordia","Galdós y “Misericordia”","Hace poco escuchaba la radio como todas las mañanas, café en mano, cuando me paré en seco. Estaban dando la noticia de la agresión que había sufrido un indigente, un pobre de los que pasan el día acarreando sus bolsas con sus pocas pertenencias y que duermen al raso, caiga lo que caiga; que en esta época del año ya sabemos lo que es. Mucho frío. Fue en los jardines Picasso de la capital malagueña. El pobre hombre murió al poco de ser ingresado en el hospital. Le habían machacado eso que al",{"id":326,"tipo":6,"slug":327,"title":328,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":329,"readingTimeMinutes":208,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"60e4a5bb-e436-4cbe-82dc-800b85e9bbc0","islas","Islas","Si pienso en una isla siempre aparece la misma imagen, un dibujo infantil que seduce y perturba al mismo tiempo: una pequeña elevación de arena dorada con verdes palmeras rodeada de azul por todas partes. Parece estar vacía, pero hacia allá vuela la imaginación pintando un cofre enterrado por piratas, o el esqueleto de algún náufrago perdido para siempre. Las primeras novela que leí en las que aparecía una isla no fueron La isla del tesoro ni Robinson Crusoe, esas llegaron después. Mis lecturas",{"id":331,"tipo":6,"slug":332,"title":333,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":334,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"1f9b04a4-bdb2-4ad1-aa21-bd44e4976ea8","jardin-cerrado","Jardín Cerrado","«…tan chico el almoraduj \u002F ¡Cómo duele!\u002F… Tan chico. » Emilio Prados ¡Quien tiene un jardín tiene un tesoro! Una frase hecha que encierra una gran verdad. Con esto no quiero decir que el jardín tenga que ser privado, ni mucho menos, aunque bien es cierto que el cuidado de la tierra, el ver germinar, crecer y florecer aquello que has plantado, mimado y trabajado, se convierte en una experiencia vital hermosa y aleccionadora. Pero… ¿No podemos trasladar ese cuidado y ese mimo a lo público? Mayo",{"id":336,"tipo":6,"slug":337,"title":338,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":339,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"89c432a5-5396-4ea4-915c-0a46ef1f7db3","la-alegria-del-agua","La Alegría del Agua","¡Ay!, ese elemento tan escurridizo, inquilino de nubes, capaz de mutar en niebla o hielo, ese milagro químico que sorprende las madrugadas con su huella fresca, ese repiqueteo que llama a los cristales, que resuena y brilla a nuestro alrededor y hace que nos asomemos con una sonrisa a las ventanas o que salgamos a la calle como colegiales, jugando a mojarnos y no mojarnos, a pisar charcos, a meternos en el café si es que arrecia, esa alegría es el agua. Pura vida. Vivimos en el planeta del",{"id":341,"tipo":6,"slug":342,"title":343,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":344,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"fd0d37ad-d0d8-4237-9501-b929fc79a0c0","la-belleza","La Belleza","*Reivindico el espejismo\u002F de intentar ser uno mismo\u002F ese viaje hacia la nada\u002F que consiste en la certeza\u002F de encontrar en tu mirada\u002F la belleza.* Escucho la canción de Aute y recuerdo un tiempo en el que la belleza la encontrábamos en la idea del bien colectivo, en la reivindicación y en la construcción de espacios democráticos, transformadores cultural y socialmente. En el esfuerzo y la camaradería alentaban la belleza, la utopía y la esperanza. También, al igual que Aute, fui testigo de cómo",{"id":346,"tipo":6,"slug":347,"title":348,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":349,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"4da04177-96ca-40bc-b633-bad3eecc038e","la-desbanda","La Desbandá","Para pasar de una sala a otra has de hacerlo a través del patio interior, por un improvisado y estrecho pasillo de cañas y matorral. Dejamos atrás las maquetas de las corbetas que bombardearon la costa malagueña; las fotografías de las personas que un día dejaron todo, y casi con lo puesto, huyendo del avance del ejército sublevado contra la II República y aterrorizadas por las arengas radiofónicas de Queipo de Llano, llegaron a Málaga para confluir poco después, junto a parte de la población",{"id":351,"tipo":6,"slug":352,"title":353,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":354,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"73e7dee0-f3ff-40e4-80f6-9c912214bd8b","la-era-de-la-mentira","La Era de la Mentira","“Se miente más que se engaña; \u002F y se gasta más saliva\u002F de la necesaria” Estos versos ponía Antonio Machado en boca de Juan de Mairena y, a decir verdad; así es en muchos casos: Se miente, pero eso no significa que se engañe. Para que una mentira cumpla su función, quien la escucha ha de creérsela. Esto es de Perogrullo, como diría Mairena. No puedo decir que hoy se mienta más que ayer, asegurar tal cosa requeriría por mi parte un estudio del que, no os voy a mentir, no me siento capacitada.",{"id":356,"tipo":6,"slug":357,"title":358,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":359,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"fb6fea80-13b0-40d1-a25d-35416d93878b","la-hojarasca","La Hojarasca","Lo siento, pero ya no sé en qué mundo vivo. Se suceden tantos despropósitos, tanta brutalidad y barbarie, hay tantas heridas abiertas en el planeta y, lo peor, parece ser que esto que llamamos ‘ser humano’ está empeñado en que siga habiéndolas, que me lleva a pensar que quizás algo se truncó en la cadena evolutiva privando a parte de la humanidad de cierto desarrollo, y que hoy por hoy, muchos de los que andan a dos patas, pertenecen a esa facción, capricho o azar de la naturaleza. Se les",{"id":361,"tipo":6,"slug":362,"title":363,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":364,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"deba8b42-2b99-4e4f-be7f-0f7e85e663d8","la-hora-violeta","La Hora Violeta","Llevo días angustiada. Imagino que como cualquiera en estos momentos en los que un desalmado, desde la arrogancia y la locura que da el poder, se empeña en modelar la historia a su antojo, aun sabiendo que puede perder la materia prima del modelaje; la propia arcilla. Pero, aunque los últimos acontecimientos me desalienten, no quiero desviarme del punto al que quería llevar esta columna: La igualdad de género como imperiosa necesidad para la construcción de un mundo más humano. Y me vais a",{"id":366,"tipo":6,"slug":367,"title":368,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":369,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"5ae2d53d-9fa2-4ea4-97ca-8cf0170cd6c8","la-insoportable-levedad-del-ser","La Insoportable Levedad del Ser","De la película inspirada en la novela homónima de Milán Kundera, hay una escena que siempre me viene a la memoria en los momentos en que he sentido el temblor de la felicidad. Ese momento en el que en décimas de segundo, me atenaza un miedo irracional por sentirme feliz, como si la balanza exigirá su equilibrio y el otro platillo reclamara su parte de dolor. La escena en cuestión es ésta: Una pareja está bailando; ella pone sus pies desnudos y pequeños sobre los de él. Pasan la noche entre",{"id":371,"tipo":6,"slug":372,"title":373,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":374,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"62a7bc11-c855-4cc6-abaf-e835b6a69900","la-invisibilidad","La invisibilidad","Seguro que habrá quienes, en algún momento de sus vidas, hayan fantaseado con la invisibilidad. Una ilusión, un juego mental que suele aparejar dos variantes en las que compiten el héroe y el villano. Ser invisible para enmendar y corregir injusticias, o para ejercer eso tan denostado, pero a la vez tan extendido como es el cotilleo, el fisgar, oír, saber, sin que los demás sepan que sabes. Sin embargo, la invisibilidad tiene más desventajas que provecho. No es necesario padecer un accidente de",{"id":376,"tipo":6,"slug":377,"title":378,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":379,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"97ad7c7f-863b-4380-81f3-5ddb58a8f87d","la-pobreza","La Pobreza","La pobreza es siempre mal venida. No cae bien. A lo sumo, se la mira de soslayo, se pasa rápido por su lado o se le deja caer alguna migaja; las sobras del banquete. La pobreza es una rendija en la puerta, un cristal roto en la ventana, una mancha de humedad en las paredes, la tristeza de la cocina desabastecida, el miedo agarrado al estómago cuando sientes que todavía queda mucho para fin de mes y no llegas, por mucho que te esfuerces calculando el debe y el haber con los bolsillos vueltos. La",{"id":381,"tipo":6,"slug":382,"title":383,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":384,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"40df29ad-9da6-4825-8172-8a3cb5fa8ba1","la-risa","La Risa","La risa es contagiosa. Cuando se escucha una risa de verdad, es difícil no volver la cabeza para ver qué está pasando, y girarnos ya dispuestos y preparados para secundarla. Hay autores a los que les debo más de una carcajada, entre ellos está Toole con su divertidísima *Conjura de los necios*, o Eduardo Mendoza y su personaje salido del manicomio y protagonista de la espléndida trilogía que cerró *La aventura del tocador de señoras*. Por cierto, más tuve que reírme, por no llorar, el día que un",{"id":386,"tipo":6,"slug":387,"title":388,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":389,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"6e4da501-005d-4d08-bf03-e6151b4b24fd","la-tercera-ola","La Tercera Ola","Últimamente la estampa de ‘La gran ola de Kanagama’ se me viene al pensamiento demasiadas veces. Esa ola gigantesca y amenazante que fascina nada más mirarla y que es todo un icono del arte japonés. Esa terrible y enorme ola que parece monstruo gigante provisto de garras o colmillos con la intención de devorarlo todo a su paso, tiene una belleza sobrecogedora, como sobrecogedor es el poder de la naturaleza. Ante ese poder muy poco puede hacerse. Hace poco hemos vivido en nuestras costas una",{"id":391,"tipo":6,"slug":392,"title":393,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":394,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"474d28d9-6e28-4eee-a3e0-54dc84a37cb2","la-vida-color-de-rosa","La Vida Color de Rosa","La vida nos depara momentos para todo. Hasta en esos instantes que consideramos vacíos y que transcurren en pura monotonía, cuando menos te lo esperas, salta la liebre y ¡zas! te topas con algo que no esperabas. Esa sorpresa agradable, o ese inconveniente que te sale al paso, puede ser más o menos duradero, pero nunca eterno, entendiendo por eternidad el viaje por este territorio que es lo que conocemos por mundo. Son las casualidades o causalidades, las chispas que prenden y nos hacen sentir",{"id":396,"tipo":6,"slug":397,"title":398,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":399,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"8a7cfa6c-3895-4ad1-8dae-d94d3567d2a5","leyendo-a-maria-zambrano","Leyendo a María Zambrano","Estamos finalizando un año en el que la Fundación María Zambrano y el Ayuntamiento de Vélez Málaga han venido conmemorando el XXX aniversario de la muerte de nuestra universal filósofa-poeta. A mi modo, leyéndola, dejándome llevar por su ritmo, tratando de sentirla, escribo estos párrafos. Zambrano vertebra su filosofía, la obra de toda su vida, en base a la *razón poética.* Creo yo que, para María Zambrano la llamada a la que la filosofía debía atender es esa que lleva a indagar y responder",{"id":401,"tipo":6,"slug":402,"title":403,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":404,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"fdb72d5f-5389-499c-a08f-b4642bd73232","lluvia-fina","Lluvia Fina","Las palabras no son inocentes. Hablamos, nos hablan, y vamos lanzando y recogiendo esos sonidos que nuestro cerebro descifra y almacena con más rigor del que muchas veces quisiéramos. Las palabras no son inocentes, las palabras construyen y destruyen. Eso de *y el verbo se hizo carne* no es ninguna metáfora. Las palabras abrazan, consuelan. También arañan, muerden y matan. Las palabras que usamos forman nuestros pensamientos y estos generan nuestros actos. Por eso las palabras son tan",{"id":406,"tipo":6,"slug":407,"title":408,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":409,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"a63ba32d-625f-4cfa-83f8-f947593b90e8","los-arboles-metafora-y-vida","Los Árboles, Metáfora y Vida","*El barón rampante* es una gozada de lectura e Italo Calvino un maestro seduciendo, haciendo que vivas y admitas a pies juntillas las peripecias del protagonista. El joven Cósimo se sube al árbol como acto de protesta y rebeldía, pero enseguida nos damos cuenta de que eso no será algo pasajero. ¿Puede una persona ser fiel a sus principios durante toda su vida? A esta pregunta nos responde Cósimo con su hazaña. En don Quijote, Alonso Quijano se lanza en busca de aventuras; a defender a los",{"id":411,"tipo":6,"slug":412,"title":413,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":414,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"9c389727-dbcd-42cf-bf7c-210945eafc10","mala-conciencia","Mala Conciencia","Este mundo alberga otros muchos. Como muñeca rusa, basta desenroscar un poco para toparte con otra realidad que aunque parezca la misma, no lo es. Pasa que, a veces, sumergidos de lleno en nuestro día a día, somos incapaces de percibirlo, aunque por el rabillo del ojo, la visión oblicua, nos presente destellos y oscuridades de esos otros mundos. Leer un libro de relatos es como tener a mano una matrioska en la que las historias que aparecen en su interior están compuestas por pequeños",{"id":416,"tipo":6,"slug":417,"title":418,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":419,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"2437cc42-a372-4c9f-9e49-a16f95b2be32","maria-zambrano-en-primavera","María Zambrano, en Primavera","Es la primavera, la esperanzadora, la que llega a nuestros sentidos casi de puntillas. Todavía el cuerpo no se ha despedido del invierno y una tarde cualquiera notamos que el aire ha cambiado, que trae el crepúsculo un aroma especial, que la brisa se endulza y entibia. Es la primavera, nos decimos sonriendo. La primavera, como ninguna otra estación, tiene latiendo en sus andenes el secreto deseo de la vida, una vida que se abre paso en esos árboles florecidos que tanto amaba María, el árbol del",{"id":421,"tipo":6,"slug":422,"title":423,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":424,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"f7d0f646-0bfb-4f6e-9d01-2b40002f02f8","me-quedo-con-el-mito","Me Quedo con el Mito","Llega el verano con su aliento de fuego. Son días estos en los que una no tiene ganas de nada; en los que hasta el aire parece materializarse y el cuerpo se hace pesado. En los que esa frase tan elocuente y nuestra de ¡estoy aplataná!, cobra todo su significado; porque con esta canícula, todo lo que implique salir al exterior se vuelve castigo; así que me quedo en casa, quieta como un vegetal. Y en esta postura tropical y paciente, pensando en algo fresco, se me viene a la cabeza la",{"id":426,"tipo":6,"slug":427,"title":428,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":429,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"2497c73b-ff81-48ce-953a-feefd46d2890","pajaros-en-un-cielo-de-estano","Pájaros en un Cielo de Estaño","Me siento a escribir y miro desde la terraza este pequeño bosque del que me enorgullezco. Lo miro y admiro dejándome arrullar por el vaivén de sus ramas y el gorjeo de sus pájaros. Escucho a los mirlos y tórtolas, a los verderones y herrerillos, y me pregunto a dónde irán a beber, ahora que los aspersores se han quedado mudos y la rueda del agua no canta. Como ya sabéis, los pensamientos siempre vienen acompañados, aparece uno y enseguida otro, y otro. Llegan en bandadas, como los recuerdos. No",{"id":431,"tipo":6,"slug":432,"title":433,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":434,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"9c5dced6-ccf1-4cdc-b535-bf25495f782d","para-que-la-poesia","Para Qué la Poesía","Hace poco, me comentaba una amiga que la poesía es la chica fea de la literatura, de la que todos alaban sus virtudes, pero con la que nadie quiere salir. Estaba un poco decepcionada. Todo esto venía a colación porque la habían invitado a un evento para que leyera sus poemas. El acto, en el que se tocaban distintos géneros literarios, se había programado de manera que la lectura poética ocupase los últimos veinte minutos. Mi amiga pudo ver como los intervinientes, una vez hablaban de lo que",{"id":436,"tipo":6,"slug":437,"title":438,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":439,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"7cecdd58-3bdc-4e97-ac1e-d0fb2ef22121","paraiso-inhabitado","Paraíso Inhabitado","Miro a ese niño, casi un bebé, plenamente entregado al ‘juguete’ que lleva en sus manos. La mamá empuja la sillita con la derecha, en la izquierda el móvil, apéndice electrónico, con el que mantiene una conversación a voces. Es difícil no enterarse de eso que se supone conversación privada. Un desnivel en la acera, y ¡zas!, lo que el niño lleva cae al suelo y se rompe. No sé qué fue peor, el grito de la madre o el llanto desconsolado del pequeño. Para callarlo, la mamá acaba la conversación y",{"id":441,"tipo":6,"slug":442,"title":443,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":444,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"2e70482e-aac5-4e20-89f0-e1d246c6e4f0","pasa-la-vida","Pasa la Vida","Pablo Milanés canta “el tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos”, y en seguida se me viene a la cabeza Violeta Parra, con su “volver a los diecisiete”. Entre tanto, “pasa la vida \u002F y no has notado que has vivido cuando \u002F pasa la vida”; la reflexión por sevillanas, que se hacía Rafael Romero Sanjuán y que tanto escuchamos en la versión de Pata Negra, me sigue por la casa. Siglos atrás Jorge Manrique en las coplas a la muerte de su padre nos dejó todo un tratado filosófico de este tránsito que",{"id":446,"tipo":6,"slug":447,"title":448,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":449,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"58456e1c-cf24-4d7e-921d-6d39144d9b89","por-favor-dibujame-un-cordero","¡Por Favor… Dibújame un Cordero!","Esta es la extraña petición que recibe un piloto, en mitad del desierto del Sáhara, cuando se creía completamente solo, con su aeroplano averiado y a más de mil kilómetros de cualquier zona habitada. ¿A que os suena? ¡Claro que sí! Estoy hablando de “El principito”, ese tierno y joven personaje habitante del asteroide B 612, creado por Saint-Exupéry para recordar al mundo lo único verdaderamente importante y que, al parecer, vamos perdiendo conforme crecemos y nos hacemos adultos: el valor de",{"id":451,"tipo":6,"slug":452,"title":453,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":454,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"99a9565f-f24f-4551-8280-a5be8e394ffe","el-pueblo-libro","El Pueblo Libro","Entre barrancos, acequias, castaños centenarios, abedules, robles, chopos, y bajo un cielo de azul inmenso que siempre es promesa de mar en la lejanía, mirando al sur, los pueblos de Alpujarra de la Sierra son sueños de lo apacible y sereno. Allí, el silencio sólo es roto por el rumor de las aguas o de las frondas. Estas sensaciones me llevaban de la mano por las calles de Yegen. Iba tranquila, es imposible que los nervios acudan a ti en estos parajes en los que la naturaleza, el trazado",{"id":456,"tipo":6,"slug":457,"title":458,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":459,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"7866524a-1ab4-4c68-bf77-eafcb015c4bd","puro-teatro","Puro Teatro","La pasión es esa flor que se abre muy adentro, en lo oscuro de las entrañas, y que va venciendo los obstáculos que imponen vísceras y músculos, hasta verter toda su savia en las venas y llegar al corazón para dejar su esencia en él. La pasión se rezuma, marca definitivamente. A los seres apasionados se les reconoce rápido. Y así decimos que aquel es un apasionado de la música o que aquella es una apasionada de las estrellas, de la literatura, la historia, o la pintura; porque vemos el brillo de",{"id":461,"tipo":6,"slug":462,"title":463,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":464,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"0454f97f-1aa7-43f8-91d8-dfcdef2f109a","rincones","Rincones","Ese punto compartido por dos lados de la casa marca un límite, una zona de penumbra, el final de un espacio entre muros, paredes, habitaciones en las que trazar con el tiralíneas de la vida un lugar habitable y habitado. Al principio, la casa estará más o menos despejada; pero con el tiempo, hasta los rincones tienden a habitarse. Dan mucho de sí los años compartidos; y la casa, que tiene voz propia, te ha ido exigiendo sus prendas, sus pequeñas dotes, la garantía de saberse viva y compartida.",{"id":466,"tipo":6,"slug":467,"title":468,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":469,"readingTimeMinutes":12,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"e1ab6e20-0ba0-4443-81de-cab40d735267","salvador-rueda-y-los-almendros-en-flor","Salvador Rueda y los Almendros en Flor","Están los almendros en flor. Parece que quisieran ser los primeros de entre los árboles en poner un toque de color a nuestros campos. Las laderas de las montañas se adornan con sus flores blancas y rosadas ¡El invierno vestido de primavera! Pensar en los almendros me lleva a Salvador Rueda, nuestro entrañable poeta que, dejando su Benaque natal, partió para Málaga y después a Madrid, llevando los colores y los ritmos de la Axarquía en sus versos. Salvador Rueda, precursor del Modernismo en",{"id":471,"tipo":6,"slug":472,"title":473,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":474,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"2418cd69-b231-435f-b9d8-9bd91895287c","son-flechas-caidas-del-azul","Son Flechas Caídas del Azul","*¡Árboles!\u002F ¿Habéis sido flechas caídas del azul?\u002F ¿Qué terribles guerreros os lanzaron?\u002F¿Han sido la estrellas?\u002F Vuestras músicas vienen del alma de los pájaros\u002F de los ojos de Dios\u002F de la pasión perfecta.\u002F ¡Árboles! Conocerán vuestras raíces toscas\u002F mi corazón en tierra?* Federico García Lorca Años atrás, íbamos de senderismo por el Parque Natural de los Reales de la Sierra (Genalguacil), cuando nos encontramos con este poema grabado en un panel. Allí, descansando un momento, entre el intenso",{"id":476,"tipo":6,"slug":477,"title":478,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":479,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"1ef55ccf-9c95-4e0c-a186-050a51793380","sonetos-del-amor-oscuro","Sonetos del Amor Oscuro","Vierte Lorca su amor dolorido en un ramillete de sonetos que son un grito apagado, un sollozo herido. Un dolor de venas abiertas a la noche lunar del amante: la agonía del amor oscuro. Amor oscuro. El amor que se consume sin consumarse; el amor perseguido, lapidado, herido y sangrante que atraviesa la noche en vela de los tiempos, silenciado por la mordaza de las leyes y la moral. El amor burlado y traicionado, mancillado por egoísmos sin límite. 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Su portada conserva admirablemente el color del retrato *Muchacha con rosas de* Lucien Freud*.* Desde el primer momento me llamó la atención la fuerza de esa imagen en la que la chica de rasgos desmesurados y nada comunes nos atrae como un imán. Una portada que es un símbolo y todo un acierto; porque la novela en sí tiene tantos matices y lecturas; tiene tanta simbología, tantos guiños",{"id":491,"tipo":6,"slug":492,"title":493,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":494,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"a340fc7c-bd3d-41e5-b13d-a6cfc328a0c1","un-poco-de-magia","Un Poco de Magia","En estas fechas en las que parte del mundo celebra el nacimiento de un niño, no estaría de más reivindicar el lugar que lo mágico tiene en el corazón de la humanidad. Hay adultos que nunca han dejado de escuchar la música de la fantasía, esa partitura que ondea en sus balcones y que les hace recrear sus sueños y escribirlos. Decía Roald Dahl que quien cree en la magia está destinado a conocerla. También Ana María Matute nos lo dijo a lo largo de su vida y de sus escritos. Yo no quería terminar",{"id":496,"tipo":6,"slug":497,"title":498,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":499,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"4fd064c0-1454-44d3-ba06-d7ed0947aec8","un-pueblo-cualquiera","Un Pueblo Cualquiera","Imagínense un pueblo a orillas del Mediterráneo. Un pueblo que guarda vestigios de civilizaciones remotas. Un pueblo que cuida como un tesoro la impronta arquitectónica, civil y religiosa, que ha ido albergando a lo largo de su historia. Tiene sus plazas emblemáticas, pequeños vergeles con floresta de lo más variada. Allá el parterre de rosales, la pequeña galería donde tantos besos y te quiero se funden con los pétalos abiertos a la noche; allá los macizos de heliotropos, las buganvillas; los",{"id":501,"tipo":6,"slug":502,"title":503,"authorId":185,"authorName":186,"excerpt":504,"readingTimeMinutes":19,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":13},"3e67ee23-7016-4a09-b4d8-2e39d084afbe","vemos-pero-estamos-ciegos","Vemos, Pero Estamos Ciegos","Esta aparente paradoja sobrevuela *Ensayo sobre la ceguera*, novela con la que conocí a José Saramago y que me impactó, tanto por la crudeza de lo narrado, como por la maestría con la que el autor dejaba ver lo mejor y lo peor de la condición humana: El egoísmo y la maldad, pero también el amor, la solidaridad y la responsabilidad. ¿Hasta dónde podríamos llegar, si por suerte o desgracia fuésemos los únicos que vemos en un mundo de ciegos? ¿Querríamos convertirnos en lazarillos de la humanidad?",1786961981314]