[{"data":1,"prerenderedAt":14},["ShallowReactive",2],{"obra-romances-de-una-dignidad-olvidada-poema":3},{"id":4,"tipo":5,"slug":6,"title":7,"authorId":8,"authorName":9,"excerpt":10,"readingTimeMinutes":11,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":12,"contenido":13},"df851b56-0f82-4ade-9eaa-61a1efe5dadc","poema","romances-de-una-dignidad-olvidada","Romances de una dignidad olvidada","miguel-segura","Miguel Segura Martín","**ROMANCES DE UNA DIGNIDAD** **OLVIDADA (Poemario)** **Mi calle** Constancia. Fue en esa calle donde se estrenó mi vida, de los Percheles, el barrio, de pobreza envejecida. La fábrica de hielo blanco y una gran carpintería donde unas callosas manos espadas a mí me hacían; dos tablillas bien cruzadas de un martillazo ceñían, de guerrero era mi juego, la libertad defendía, con triciclo galopante por mi calle, protegida, de posibles atropellos, con galopada aguerrida. Batea con un caballo el silencio",3,"Poemas","**ROMANCES DE UNA DIGNIDAD**\n\n**OLVIDADA (Poemario)**\n\n**Mi calle**\n\nConstancia. Fue en esa calle\ndonde se estrenó mi vida,\nde los Percheles, el barrio,\nde pobreza envejecida.\nLa fábrica de hielo blanco\ny una gran carpintería\ndonde unas callosas manos\nespadas a mí me hacían;\ndos tablillas bien cruzadas\nde un martillazo ceñían,\nde guerrero era mi juego,\nla libertad defendía,\ncon triciclo galopante\npor mi calle, protegida,\nde posibles atropellos,\ncon galopada aguerrida.\nBatea con un caballo\nel silencio interrumpía,\na cargar lingotes de hielo,\ncalmosa y desentendida.\nDispuestas las frías barras\ny con lonas protegidas,\ncon manso trote el equino,\nflanqueaba por la esquina.\nHumedad de cochinillas,\nmoho de jabón lagarto,\nimágenes fantasmales\ncubriendo el desconchado harto\ndonde no averigua el sol\npor dónde asomar un rato.\nUn lebrillo comunal\ncon grifo de bronce parco\ndonde lavan las mujeres\nen un sempiterno charco\nsalpicado de miserias,\nde sudores incrustados,\nmientras tararean zambras\nde futuros sepultados.\nY corren así los días\ncon transmutación en años\nsin que los rayos del sol\nsequen este soterraño.\nDe niño me estremecía\nal cruzar este aledaño\ny se quedó en mi memoria\nla sombra del desengaño.\nConstancia, nombro a mi calle,\nno hay nombre más apropiado.\nIII\nEl verano sofocante\nsaca en la noche a la acera\na hombres, mujeres y niños,\ncon sus sillitas de anea.\nTempladas conversaciones,\nimperturbable asamblea,\nmientras, la chiquillería,\npor la calle serpentea\njugando a pillarse algunos,\nmientras otros fantasean\nque son valientes y osados,\nsu coraje paladean,\nlances vistos en el cine\ncon tortilla y odisea,\ncine a cielo descubierto\ncon jazmín que zarandea\nla brisa de media noche\ncuando el terral chacotea\nen los portales cerrados\nsin que nadie lo entrevea.\nMañana será otro día\nsofocante, y sin nevera,\nanhelando ya la noche\nque es su indivisa fresquera.\nIV\nCallejones de tabernas,\ndesheredados sedientos,\ndefraudados de voz bronca,\nse arrancaban ya por tientos,\nya por tristes bulerías,\nrogativas de tres versos.\nCuando el día ya se acaba,\ny en la noche, muy despiertos,\nno acudan las pesadillas;\nfaenar para el sustento,\nnavegar en la mar fría\nocultando su lamento\ncon el último resquicio,\nsu porfía en el tormento;\nen las redes plateadas,\ninsuficiente alimento.\nMadrugada y frustración,\na la tarde, vuelta al templo,\nreducto en los callejones,\nredomas de salvamento,\nlos versos ya desgarrados,\nsoleá y remordimiento.\nCallejones del Perchel,\nse cumplía en otro tiempo.\nV\nPersonajes de otras horas\nque en la memoria resguardo,\nlos que hacían embutidos\no en su casa los helados\npara rodar por las calles\ny ganarse pocos chavos.\nTranviario, la Morcillera,\nPosadero y otros tantos\nque obsequiaban a los niños\ncuando en la calle, jugando,\nnuestras madres no miraban.\nBocados de contrabando\ndeliciosos, suculentos,\nque nunca fueron hartazgo;\nllegábamos siempre prestos\nal almuerzo convocados,\nque nuestra hambre pequeñita\nya era el hambre del pasado,\nfideos con boquerones\ny un pedazo de pan blando,\npregonados de mañana;\npescador con sus cenachos,\ncon su carro el tahonero,\nsus voces reverberando.\nVI\nCerca el día de San Juan,\ntalentos adolescentes\nme pidieron los tebeos,\nque, estando convaleciente,\nmiraba con regocijo.\nEra un proyecto valiente:\ndoña Urraca y Caramillo.\nCabalgando en un cohete\ndoña Urraca bajo el cielo;\nvolando hasta el inocente\ny tímido Caramillo\nsentado en luna menguante\nasustado y compungido.\nCon pintura llameante,\nhecho todo con cartones,\nmaderillas y bramantes,\nlos colgaron en la calle\na la espera del instante.\nSe quedaron mis tebeos\npero no albergué reproche.\nTodos en la calle juntos\nen cuanto dieron las doce,\nvimos arder nuestro júa.\nNoche de fuegos y goce.\nVII\nEntre límites jugaba,\nera calle con fronteras,\nel hielo en una punta,\nmadera en la otra acera.\nSobre el refulgente suelo\nmi caballito relincha\ny celebrando victorias\nal cielo apunta la espada.",1790520810076]