[{"data":1,"prerenderedAt":14},["ShallowReactive",2],{"obra-bostezo-de-equinoccio-poema":3},{"id":4,"tipo":5,"slug":6,"title":7,"authorId":8,"authorName":9,"excerpt":10,"readingTimeMinutes":11,"year":-1,"pdfUrl":-1,"imageUrl":-1,"editorialUrl":-1,"coleccion":12,"contenido":13},"c227475d-8f6c-456d-89a1-ce98262bd726","poema","bostezo-de-equinoccio","Bostezo de Equinoccio","miguel-segura","Miguel Segura Martín","Zalema crepuscular en las dunas y en el bosque, arenal que une la mar con la espesura, donde transcurre el tiempo a ritmo de bálsamo. De un lado, el oleaje, al fondo del oído. Del otro lado, las fragancias de la floresta. En el camino, sin presagios ni peregrinos, sucede el amoroso parlamento de mirlos en su festival de primavera. Frota la brisa marina las cuerdas de su laúd. Tintinea la llovizna sobre las hojas nuevas, y tamborilean las gotas sobre el musgo. Serpentean arroyuelos inesperados",2,"Poemas","Zalema crepuscular\nen las dunas y en el bosque,\narenal que une la mar con la espesura,\ndonde transcurre el tiempo a ritmo de bálsamo.\nDe un lado, el oleaje, al fondo del oído.\nDel otro lado, las fragancias de la floresta.\nEn el camino, sin presagios ni peregrinos,\nsucede el amoroso parlamento de mirlos\nen su festival de primavera.\nFrota la brisa marina las cuerdas de su laúd.\nTintinea la llovizna sobre las hojas nuevas,\ny tamborilean las gotas sobre el musgo.\nSerpentean arroyuelos inesperados entre las piedras\nque parecen el principio del mundo.\nLos seres invisibles guardan recogido silencio.\nSólo a los caminantes avisados\nse les permite transitar la senda.\nLejos, donde las olas todavía no son,\ngente de la mar contempla la rivera.\nAguzan el oído y el corazón.\nAñoran la firmeza del suelo,\nel aire sin salitre, los recodos del camino,\nla fruta montaraz y fresca.\nContinuará la fiesta en la noche\ncon los haces del plenilunio iluminando la fronda.\nNo hay sombra ni penumbra\nque oculten lo siniestro,\nsino refugios para el encuentro\ny amparo para los seres discretos.\nLa noche transcurre\ncon la mullida alegría de los susurros.\nQueda en la lejana luminiscencia del horizonte\nla turba reivindicadora de efímeras libertades.\nSoledad comunitaria\nque niega el pan y la sal a los verdugos,\npero empaña la mirada de los compasivos\ny dejan abiertas las ventanas\na las visitas de las hadas.\nEl tiempo,\nhacedor de vida en su presente insobornable,\nda cuerda al festejo con sus resortes.\nBostezos de primavera\nque enviarán a los mirlos del bosque\na entonar sus cantos de optimismo\nen los árboles cercanos a las moradas.\nEmpuja la savia hacia las cumbres verdes\ny ensancha las veredas\npara los necesitados del aire,\npara los buscadores de la sombra fresca,\npara los que siguen a las hadas\nque los visitaron en sus sueños\nhacia las dunas que lamen las olas,\nhasta el bosque vivo y acogedor.",1790520811216]